La gestión del futuro de un individuo empieza desde edades muy tempranas. Son los padres y tutores que se encargan de darle forma a los sueños y ambiciones de los más jóvenes. Sin embargo existe una etapa que marca el camino definitivo muchas personas y es aquella ligada a la vida universitaria

El inicio de estudios superiores es un periodo que definitivamente marca la muy reciente vida adulta. En España suele ser el momento en donde el joven se despega del hogar materno. Muchos salen a grandes y cosmopolitas ciudades entre las que destaca la atractiva Barcelona.

La capital catalana sirve como faro del desarrollo español. Su oferta académica es muy importante siendo unos de los destinos más solicitados por jóvenes españoles como de otras latitudes. Este fenómeno ha traído como consecuencia inmediata el auge de residencias estudiantes en Barcelona.

No obstante, muy a pesar de la abundancia de opciones para los nuevos residentes temporales no se deben tomar decisiones apresuradas. Las residencias estudiantiles son un importante factor en el desempeño académico y social de los universitarios. Una decisión errada puede ser el inicio de una serie de acontecimientos que frustren una carrera universitaria.

Piso compartido o residencia universitaria

Algunas estimaciones calculan que la población estudiantil que convive en la Barcelona es de alrededor de 160.000. Un alto porcentaje de estos alumnos son foráneos, lo que representa una excelente oportunidad para el mercado de renta de inmuebles. La gran demanda ha hecho surgir infinidad de alternativas de alojamiento en toda la capital catalana.

Ante tal disposición de lugares para residenciarse, el más novato de los estudiantes estaría tentado a escoger cualquiera sin un criterio claro. Por supuesto, que una renta baja sería uno de los principales atractivos sin embargo, no existe nada más alejado de la realidad.

Los estudios universitarios ya suponen en sí mismo un elevado gasto. Matricula, transporte, libros entro otros expendios hacen trastabillar el presupuesto de cualquier joven estudiante. La residencia supone otro gasto que suma significativamente un peso importante.
Es por ello que los pisos compartidos se han convertido en una opción muy popular. Al ser distribuido entre varios los gastos de alquiler, hay una disminución de los expendios mensuales. El atractivo de ahorrarse unos cuantos euros hace a muchos pensar que los pisos compartidos son la mejor opción.

Pero el viejo adagio que expresa que lo barato al final sale muy costoso, aplica a estos pisos compartidos. El ahorro que se logra en la renta es sacrificado en otros gastos. Los costos de alimentación, lavandería, internet entre otros no están incluidos.

Las residencias estudiantiles son una opción un poco más onerosa. Pero al estar en la misma universidad o muy cerca ella y disponer de todos los servicios se convierten en la mejor elección para albergar a los estudiantes universitarios. Encontrar el equilibro entre los beneficios entre esta alternativa y cualquier otra es la clave para elegir cualquiera de esto sitios.

Leave a Comment